En España todos
se quejan pero nadie hace nada, unos por no molestar al Partido
Popular, como Intereconomía,
otros porque no se quieren comprometer con cualquier movimiento social
que empiece a poner el grito en el cielo, porque cuando uno grita,
eso da miedo, pero mas miedo da, ver la situación
española. Así, entre unos y otros nos estamos yendo
todos a la mierda. Cuando ya estemos en la mierda, el mundo dejará de
sospechar que somos gilipollas. Lo habrá confirmado.
En el movimiento
Masby nos caracterizamos por
decir las cosas claras y en libertad, libertad
vigilada, pero libertad
porque no nos debemos a ningún partido político. Somos
como un "Reverte español", libres y sin complejos y aunque
no sabemos escribir como él, si sabemos reconocer la centrifugación
nacional. ¿No queréis soluciones para España?
pues aquí las tenéis. Arturo
Perez Reverte - Pues vale. Pues me alegro. Se lo digo a usted, señor
notario de Pamplona. Y a ti, joven lleno de fe, esperanza y caridad
en tus mayores y tus menores. A quienes apuntan, con razón,
que me paso los fines de semana gruñendo sobre el pluriputiferio
hispánico, pero sin aportar soluciones. La verdad es que esta
página no la cobro por solucionar nada –cobraría
un poquito más–, sino por desparramar a mi aire. Quizá se
hayan fijado en el título: Patente de corso. Pero bueno. Un
día es un día.
Lo primero: Cataluña independiente de una puta vez. No pasa
nada, oigan. Y me sorprende que no lo hayan hecho todavía. No
hay el menor riesgo. Se reúne el honorable Parlament, se proclama
la independencia por la cara, y asunto resuelto.
Pasada la primera
impresión –aquí todas las impresiones pasan–,
quedaría hueco en la sección nacional de los periódicos
para otros asuntos. Y todos contentos. Nos dejamos de pellizcos de
monja, de amagar y no dar, de morritos de mercader en plan quiero y
no puedo, o puedo y no quiero. Una sola lengua, una bandera estelada,
una nación, un führer. Punto. Y los charnegos que no traguen,
a la frontera o que se jodan.
Por lo demás, ya me dirán
ustedes, ante el hecho consumado, qué iban a hacer los fascistas
de Madrid. ¿Se imaginan a Zapatero, o incluso a Rajoy, oponiéndose
con hechos a una declaración catalana de independencia? ¿Cómo? ¿Mandando
tanques a las Ramblas? Venga ya. Como mucho, iría Moratinos
a negociar fotografiándose con barretina, de caganer. Mayor
garantía, imposible.
Luego, ya puestos, el País Vasco. Lo mismo:
independentzia por el artículo catorce. A tomar por saco.
Fin de la salvaje, asesina y secular opresión española,
con Peneuve y Eta matándose luego entre ellos por el poder,
lo que no deja de tener su puntito. Pero lo más primoroso
vendrá cuando, ya con media patria de los vascos y las vascas
asegurada aquí abajo, el esfuerzo se centre en la otra media
de arriba: Iparralde y tal. Muga ez. Ardo en deseos de comprobar
qué pasará la primera vez que algún zángano
bocazas y cantamañanas muy mal acostumbrado, como Iñaki
Anasagasti cuando sale los viernes del peluquero, insulte a la República
francesa o llame txakurra a un gendarme. Sí. Me pido la foto. Cuando estemos en la mierda, el mundo dejará de
sospechar que somos gilipollas. Lo habrá confirmado. (Santacreu)
Soluciones para España Arturo Perez
Reverte Masby
Luego, ya metidos en faena, Galicia. Como ahí la
cosa no está clara, y hay mucho tibio y mucho gallego que
no sabes si sube o baja, se les hace independientes por cojones,
y un problema menos. Por real decreto. Quieran o no quieran. Con
himno nacional, fuerzas armadas y toda la parafernalia. De paso y
ya puestos, para aprovechar el mismo telediario, se entrega Olivenza
a Portugal y se ponen Valencia y Baleares bajo la tutela del Estado
catalán supervisado por Naciones Unidas, como cuando lo del
referéndum del Sáhara confiado a Marruecos. Y ahí nos
vemos.
A quien, naturalmente, en gesto de buena vecindad y para limar
asperezas en el futuro, se entregarán Ceuta, Melilla, los
peñones, el islote de Perejil y la cabra de la Legión
con las patas atadas para que no se revuelva y haya alguna desgracia,
y la liemos a última hora.
En lo que a Gibraltar se refiere,
tampoco hay problema: también se encargará el ministro
Moratinos de gestionar enérgicamente el asunto, sin otras
concesiones que la entrega inmediata e incondicional del Peñón
a sus legítimos habitantes, así como treinta millas
de aguas territoriales, las playas de La Línea, Sotogrande,
los puticlubs de Algeciras y el derecho a convertirse en Estado independiente,
con una bandera donde, sobre la Union Jack, figure una sonora pedorreta,
con el lema: Al que un tonto se la dé, San Jorge se la bendiga.
Aliviada al fin España de
la herencia franquista que le impide levantar cabeza, las cosas se
simplificarían un huevo, o dos.
Tendríamos el ambiente político a punto de caramelo
para acometer radicales reformas internas. Ahí sugiero refundir
todos los ministerios en cuatro: Subvenciones y Sobornos a Sindicatos,
Ladrillo y Turismo Chusma, Bares, Terrazas y Chiringuitos de Playa,
y Triunfos Deportivos. Aunque este último, por darle un poquito
de caché, podría llamarse ministerio de Patriotismo
Intermitente. Según y Cómo.
Como ven, no escurro el
bulto y aporto soluciones. No todo va a ser gruñir los domingos.
Algún lector esquivo argumentará que no especifico
de qué viviríamos los españoles, o lo que de
ellos quedase para entonces, una vez desecado el fangal. Pero esta
semana estoy que me salgo de la página, y hasta para eso tengo
respuesta.
Como aquí, producir de verdad, lo que se dice producir,
no se produce una puñetera mierda, pero somos expertos en
trajinar con dinero negro, sugiero hacer como Suiza: salir de la
Comunidad Europea, declararnos paraíso fiscal y vivir de almacenar
el dinero de otros. Catalanes, gallegos, vascos, gibraltareños
y marroquíes serían los primeros clientes. Apuesten
cuanto tienen a que sí.
(Si te ha gustado, divúlgalo
en lugar de llorar en las trincheras, porque el poder está en tu mano)